Una de las más grandes preocupaciones de las mamás es que su hijo se alimente de forma correcta. Cuando los niños comienzan a no aceptar un alimento, a negarse a consumirlo o simplemente a no querer comer de manera inexplicable, comienza una batalla campal entre madre e hijo que resulta innecesaria y desgastante.
¿Cuándo comienzan las quejas de las mamás sobre la forma de consumir alimentos de sus hijos?
Por lo general empiezan a partir del segundo año de vida. ¿Por qué? Alrededor de los dos años el apetito del bebé disminuye, ya que la velocidad de crecimiento y la ganancia de peso bajan de forma importante. Todo tiene una razón: si un niño continuara triplicando su estatura en un 50% por año, llegaría a pesar 81 kg y mediría 1.7 metros al cumplir 3 años.
Melindroso, satisfecho o enfermo
Primero es importante evaluar por qué un niño no quiere comer:
Identifica de qué manera come tu hijo
Melindroso
Niño muy especial con la comida, quien aprende a preocupar a su mamá con la forma en que come.
Si te reconoces en esta situación, los siguiente tips te ayudarán a manejar la relación con tu hijo y mejorar su conducta ante los alimentos:
Satisfecho
El niño tiene una capacidad natural para ser selectivo con lo que come.
Toma en cuenta los siguientes tips:
Helado sin condiciones
Los alimentos son el combustible para mantener al organismo sano y fuerte.
Comparte con tu hijo los grandes momentos que tiene la vida. Qué mejor que acompañarlos con Helados Holanda®.
Consulta a tu pediatra o nutriólogo si tu hijo:
Rechaza los alimentos de forma persistente.
Baja de peso abruptamente.
Tiene fiebre, diarrea o vómito.
Manifiesta dolor.
footercanal
Sitio optimizado para navegadores Internet Explorer 7 y Mozilla Firefox